Ir al contenido

La obra no se atrasa en el cronograma: se atrasa en compras

Solo 1 de cada 4 proyectos termina cerca de su plazo. Muchas veces el día perdido empezó en una orden de compra que salió tarde.

Lunes, 7 de la mañana. La cuadrilla de mampostería llega a la obra y el bloque no está. El residente llama a compras. Compras dice que la requisición llegó el viernes en la tarde, que la orden salió hoy y que el proveedor entrega el miércoles.

Dos días de cuadrilla pagada sin poder avanzar. En el cronograma eso aparece como un atraso de obra. En realidad fue un atraso de información.

Lo que dicen los datos

En la Global Construction Survey 2015 de KPMG, basada en entrevistas a 109 directivos de organizaciones que ejecutan obras en todo el mundo, solo una cuarta parte de los proyectos de los tres años anteriores terminó dentro de un margen del 10% sobre su plazo original.

Es decir, 3 de cada 4 proyectos se atrasaron más de un 10%. En una obra de 18 meses, eso es casi dos meses más de administración, equipos alquilados y costos financieros.

Ingeniera con casco revisa una carpeta frente a un edificio en construcción

Cómo se pierde un día en compras

En la semana pasada hablé de cómo el costo real de la obra llega tarde a la oficina. Con los plazos pasa algo parecido, pero en la dirección contraria: la necesidad de la obra llega tarde a compras.

  • La requisición sale tarde. El residente sabe que necesita el material, pero lo pide cuando ya lo necesita, no cuando el cronograma lo anticipaba.
  • La requisición viaja. Por WhatsApp, por correo o en una hoja que alguien lleva a la oficina. Cada paso es medio día.
  • Compras no ve el cronograma. No sabe que el bloque es para el lunes, así que lo trata como cualquier otro pedido.
  • Nadie sabe qué hay en la obra. Sin control de lo que llegó y lo que se usó, se pide de más o se pide tarde.

La causa real no es la gente

El residente está resolviendo la obra de hoy. Compras está cotizando para cinco obras. Ninguno de los dos tiene a la vista lo que el otro necesita saber. El atraso nace en el espacio entre los dos, y ese espacio es el sistema.

Dos ingenieros con casco se saludan en una obra con la ciudad al fondo

Qué tendría que cambiar en la operación

  • Las necesidades de material salen del presupuesto y el cronograma de la obra, con anticipación, no de la memoria del residente.
  • La requisición se hace desde la obra y llega a compras en el momento, con la fecha en que se necesita.
  • Compras ve, por obra, qué está pedido, qué llegó y qué falta, y prioriza por fecha de uso.
  • La entrada de material en obra se registra cuando llega, así se sabe qué hay disponible antes de pedir otra vez.

Eso es lo que buscamos con Nexovate en las constructoras: que obra y compras trabajen con la misma información y el mismo calendario. Puede ver cómo funciona en Nexovate para constructoras.

Una pregunta para usted: en su obra actual, ¿cuántos días se han perdido esperando material? Cuéntenos en el foro.

Fuente: KPMG International, Global Construction Survey 2015 ("Climbing the curve"), 109 entrevistados.

La historia en una imagen

Historieta: su obra no se atrasa en obra, se atrasa en compras

En video

Su obra no se atrasa en obra. Se atrasa en compras.

Siga leyendo


Diagnóstico gratuito: escríbanos por WhatsApp al 320 957 1694 o a jvalencia@nexovate.com.co.

Síganos: Juan Carlos Valencia en LinkedIn · Nexovate en LinkedIn · Instagram · Facebook

El inventario que el sistema jura que está completo
El conteo físico casi nunca cuadra con el sistema. La diferencia no es robo ni descuido: es información que nunca se registró.